La transformación digital del sector AECO no depende únicamente de incorporar nuevas herramientas, sino de garantizar que la información pueda mantenerse accesible, confiable y útil durante todo el ciclo de vida de un activo. En ese contexto, OpenBIM se consolida como un enfoque que promueve la interoperabilidad, la colaboración y el uso de estándares abiertos para construir un ecosistema digital más eficiente y sostenible.
BIM ha transformado la forma en que se diseñan, construyen y gestionan edificios e infraestructuras. Sin embargo, a medida que los proyectos incorporan más disciplinas, organizaciones y herramientas tecnológicas, surge un desafío que va más allá del modelado: garantizar que la información pueda compartirse, interpretarse y reutilizarse sin depender del software con el que fue creada.
En este contexto surge OpenBIM, un enfoque impulsado por buildingSMART International que promueve el uso de estándares abiertos para facilitar el intercambio de información entre diferentes plataformas. Más que una cuestión tecnológica, representa una manera de entender la colaboración, donde el valor se encuentra en la información y no en la herramienta utilizada para producirla.
Del software a la información
Durante años, gran parte de la información generada en los proyectos quedó vinculada a formatos propietarios. Esto implicaba que acceder a los datos dependía, en muchos casos, del mismo software con el que habían sido creados, generando dificultades para compartir información entre equipos y poniendo en riesgo su disponibilidad cuando esas herramientas evolucionaban o dejaban de utilizarse.
OpenBIM propone un cambio de paradigma: la información debe permanecer accesible y útil durante todo el ciclo de vida del activo, independientemente de la plataforma utilizada. Esta visión resulta especialmente relevante en una industria donde un edificio puede permanecer operativo durante varias décadas, mientras que las tecnologías cambian constantemente.
Interoperabilidad para una colaboración más eficiente
La interoperabilidad suele asociarse con la posibilidad de abrir un archivo en distintos programas, pero su alcance es mucho mayor. También implica que la geometría, las propiedades y las relaciones entre los elementos del modelo puedan mantenerse consistentes al intercambiar información entre diferentes aplicaciones.
Esto permite que arquitectos, ingenieros, constructores, especialistas y operadores trabajen sobre una misma base de datos, aun cuando cada disciplina utilice herramientas distintas. De esta manera, la interoperabilidad deja de ser una característica técnica para convertirse en un requisito fundamental para la colaboración y la continuidad de los procesos.
El aporte de los estándares abiertos
Para que este intercambio sea posible, OpenBIM se apoya en un conjunto de estándares desarrollados por buildingSMART. El más conocido es IFC (Industry Foundation Classes), que actúa como un esquema de datos abierto para representar la información de un activo construido sin depender de un software específico.
A su vez, otros estándares complementan este ecosistema. BCF facilita la comunicación y el seguimiento de incidencias directamente sobre el modelo; bSDD contribuye a unificar la terminología utilizada por los distintos actores; mientras que IDS permite definir y verificar automáticamente los requisitos de información que debe cumplir un modelo antes de su entrega. En conjunto, estos estándares fortalecen la calidad de los datos y favorecen procesos más consistentes y transparentes.
Un enfoque que impulsa la innovación
Trabajar con estándares abiertos no solo mejora el intercambio de información. También amplía las posibilidades de integrar los modelos BIM con tecnologías como Facility Management, Internet de las Cosas (IoT), inteligencia artificial o gemelos digitales, permitiendo que la información continúe generando valor durante la operación y el mantenimiento de los activos.
Además, este enfoque favorece el desarrollo de nuevas aplicaciones y promueve una mayor independencia tecnológica, evitando que organizaciones públicas o privadas queden condicionadas por un único proveedor de software. Por este motivo, cada vez más administraciones incorporan la exigencia de formatos abiertos en sus estrategias de implementación BIM.
Una mirada hacia el futuro
La evolución de BIM demuestra que la transformación digital no depende solamente de adoptar nuevas herramientas, sino de construir un entorno donde la información pueda mantenerse disponible, confiable y reutilizable a lo largo del tiempo.
En este sentido, OpenBIM representa mucho más que una alternativa para intercambiar modelos entre plataformas. Constituye una estrategia para fortalecer la colaboración, preservar el conocimiento generado durante los proyectos y promover un ecosistema digital basado en estándares abiertos. A medida que la industria continúa avanzando hacia procesos cada vez más integrados, la interoperabilidad se consolida como uno de los pilares fundamentales para una construcción más conectada, eficiente y preparada para los desafíos del futuro.


